Estado Epiléptico: Qué Es, Cómo Actuar y Tratamientos de Emergencia

El estado epiléptico (EE) es una emergencia neurológica definida como una crisis convulsiva prolongada o una serie de crisis sin recuperación completa de la conciencia entre episodios. La Liga Internacional Contra la Epilepsia (ILAE) considera que se habla de estado epiléptico cuando una convulsión dura más de 5 minutos o cuando hay más de una crisis sin recuperación de la conciencia en adultos y niños mayores de 5 años.

El estado epiléptico puede ser convulsivo (con movimientos evidentes) o no convulsivo (más sutil, con alteración de conciencia, confusión o comportamientos anormales), pero en ambos casos lleva un riesgo de daño cerebral permanente o muerte si no se trata de forma rápida y adecuada.


Tipos y etapas del estado epiléptico

Se distinguen varios tipos de estado epiléptico según la semiología y la extensión de la activación cerebral:

  • Estado epiléptico generalizado convulsivo: crisis tónico‑clónicas continuas, con pérdida de conciencia y movimientos rítmicos de todo el cuerpo. Es el más evidente y el más urgente.
  • Estado epiléptico focal con síntomas motores: movimientos repetidos en una parte del cuerpo (por ejemplo, párpados, labios, dedos), con o sin pérdida completa de conciencia.
  • Estado epiléptico no convulsivo (focal o generalizado): el paciente permanece confuso, poco reactivo o con comportamiento extraño, a veces casi sin movimientos visibles; solo se confirma con EEG.

Clínicamente se describen cuatro etapas:

  1. Precoz (0–5 minutos): la crisis es muy activa, con alta excitabilidad neuronal pero potencialmente reversible.
  2. Establecido (5–30 minutos): se requiere medicación específica porque los mecanismos endógenos de terminación de la crisis fallan.
  3. Refractario: la crisis persiste a pesar de los primeros fármacos de uso estándar.
  4. Superrefractario: la crisis no responde a fármacos de segunda línea, incluso con anestesia general; se asocia a mayor riesgo de lesión cerebral.

Síntomas que deben alertar

Los síntomas varían, pero en la mayoría de las guías se consideran de emergencia:

  • Crisis convulsiva que dura más de 5 minutos o repetidas crisis sin recuperación de conciencia.
  • Movimientos rítmicos o sacudidas involuntarias, caída al suelo, apretar los dientes, morder la lengua, secreción abundante, respiración irregular, pérdida del control de esfínteres.
  • En estado epiléptico no convulsivo: confusión prolongada, mirada fija, palabras incoherentes, comportamiento extraño, sin recuperación de lo normal.

¿Cómo actuar en la fase prehospitalaria?

El tiempo es crítico: el tratamiento debe iniciarse lo antes posible, incluso antes de llegar al hospital.

1. Proteger al paciente

  • Ponerlo de lado en posición lateral de seguridad, en superficie plana, con la cabeza ligeramente inclinada hacia abajo para evitar el atragantamiento por secreciones.
  • Quitar objetos duros, aflojar ropa ajustada, evitar introducir cualquier objeto en la boca.

2. Verificar el tiempo de inicio y usar fármaco de rescate

  • Revisar el plan de crisis del paciente: si lleva un fármaco de rescate (por ejemplo, benzodiacepina en gel rectal, nasal o sublingual), se debe administrar según la indicación de su neurólogo.
  • En adultos, se recomienda llamar a emergencias inmediatamente si la crisis dura más de 5 minutos o si hay repetición de crisis, incluso si se administra un rescate domiciliario.

3. En el entorno familiar

  • Mantener la calma, vigilar la respiración, no intentar sujetar con fuerza al paciente.
  • No dar líquidos ni comida hasta que el paciente recupere la conciencia completamente.

Tratamiento de emergencia en el hospital

En el hospital, el manejo sigue protocolos de etapas en función de la duración de la crisis.

Fase inicial (0–5 minutos)

  • Establecer acceso venoso y monitorización (ECG, oximetría, presión).
  • Corregir factores reversibles: hipoglucemia, desequilibrio metabólico, infección o intoxicación.
  • En EE generalizado convulsivo, administrar de forma rápida:
    • Benzodiacepina IV (loracepam, diazepam, midazolam) según la guía local.

Fase de “estado epiléptico establecido” (5–30 minutos)

  • Si no hay respuesta en la fase inicial, se inicia un antiepiléptico de segunda línea (por ejemplo, fosfenitoína, fenitoína, levetiracetam, valproato, etc.).
  • Evaluar el tipo de crisis con EEG si se sospecha EE no convulsivo (confusión persistente, ausencia de movimientos claros).

EE refractario y superrefractario

  • En EE que no responde a medicación estándar, se recurre a:
    • Anestesia general con fármacos como midazolam, propofol o barbitúricos, bajo vigilancia intensiva.
    • Ventilación mecánica, monitorización continua de EEG y manejo de complicaciones (taquicardia, hipertermia, edema cerebral, hipotensión, etc.).

En casos seleccionados, se estudia el uso de terapias no farmacológicas (como estimulación vagal, dietas cetogénicas o, en muy pocos casos, cirugía de urgencia) una vez estabilizada la crisis aguda.


Qué pueden hacer las familias después de un episodio

Tras un estado epiléptico, es fundamental:

  • Valoración neurológica completa en días o semanas para revisar el plan de medicación y los posibles ajustes (fármacos, dosis, adhesión).
  • Actualizar el plan de acción para crisis, incluyendo el uso correcto de fármacos de rescate y el momento exacto en que se debe ir a urgencias.
  • Evaluar posibles cambios de tratamiento de fondo (antiepilépticos, dieta, cirugía, neuromodulación) si el paciente ha tenido varios episodios de crisis largas o refractarias.

Mensaje clave para pacientes y familiares

El estado epiléptico es una emergencia vital que requiere acción rápida: no esperar, sino iniciar el rescate según el plan médico y acudir a urgencias de inmediato. Gracias a protocolos estandarizados y fármacos de rescate, muchos pacientes pueden evitar complicaciones graves si se identifica el episodio a tiempo y se trata de forma adecuada.